La Reinvención De Ramón Domínguez

by | 05.19.2017 | 7:42am
Ramon Dominguez y Havre de Grace luego de ganar el Beldame S. (2011)

Nadie podía haber predicho lo que ocurrió en Aqueduct la tarde del 18 de enero de 2013. Alistándose para recibir al día siguiente su tercer Eclipse Award consecutivo como Mejor Jinete, Ramón Domínguez hacía lo que siempre hizo: tratar de ganar otra carrera, su número 4.986, para ser exactos. En la curva lejana, y aproximándose a la recta final, Domínguez aguardaba por un espacio para pasar con su conducido Convocation en medio de una pared de ejemplares.

Pero ese espacio nunca se materializó.

En cosa de cinco o menos horribles segundos, Convocation se enredó con otro ejemplar, derribando violentamente al campeón jinete, ante el estupor de quienes lo vieron. La situación parecía difícil desde el principio, cuando Domínguez fue llevado de emergencia a un hospital cercano. Horas de angustia se vivieron luego de aquella escena, mientras que familiares, amigos y aficionados esperaban noticias sobre su condición.

Domínguez fue diagnosticado con polifracturas de cráneo, y las exploraciones subsiguientes determinaron el traumatismo cerebral. Fue llevado prontamente a una clínica de rehabilitación en White Plains, NY, donde fue sometido a un proceso de terapia.

El pronóstico era bueno… pero no lo suficiente como para volver a montar.

En una comunicación del día 13 de junio de 2013, Domínguez expresó: “es extremadamente difícil para mi anunciar que debido a la severidad de las lesiones que sufrí, mi carrera como profesional ha llegado a su fin. Pese a que yo deseaba, e incluso esperaba volver al sillín, a consecuencia de mis lesiones y bajo la recomendación de mis médicos tratantes, se ha determinado que no podré seguir mi carrera como jinete”

Fue un abrupto final para una ilustre carrera, que lo ha hecho ahora un miembro del Salón de la Fama del Hipismo. Este evento inesperado impactó profundamente la actitud de Domínguez. Aquella figura pública se convirtió en una muy privada. Optó por mantenerse alejado de las pistas, los aficionados y los medios de comunicación, sus acompañantes rutinarios durante años. Más allá de su esposa e hijos, pocas personas tenían acceso al ahora retirado campeón.

Domínguez durante el acto de exaltación al Salón de la Fama, clase de 2016

Fue una dura lucha para Ramón enfrentar su nueva situación.

“No fue fácil para mí”, me contaba Domínguez vía telefónica. “Ni siquiera recuerdo lo que sucedió las tres primeras semanas siguientes a la rodada. Incluso ahora apenas puedo recordar una que otra cosa de los primeros tres meses… tu sabes, es difícil de asimilar. No podía hacer más nunca mi trabajo, y eso me entristeció mucho, pero siempre he contado con el amor y el apoyo de mi familia, y ese apoyo me dio la fuerza para seguir adelante”

Le tomó algo de tiempo, pero finalmente Domínguez comenzó a buscar un cambio. Su esposa, Sharon, fue determinante en este proceso, dándole toda la ayuda y paciencia necesarias para enfocarse de nuevo. Domínguez recibió diversos tipos de tratamiento, incluyendo equinoterapia en una pequeña instalación cercana a Saratoga Springs, NY que ayuda a veteranos de guerra. Muy pronto, entendió que el final de una carrera no significa el final de la vida. Simplemente tenía que reinventarse.

El primer paso era lógico: regresar al hipódromo. Ramón vive cerca de Belmont Park, así que hacia allá se fue. No fue fácil esa primera vez, pero se sintió bien. Volver a estar en contacto con la gente que frecuentaba día a día fue muy importante.

“Sharon hizo que regresara al hipódromo, y eso se lo agradezco”, dijo Domínguez. “Ella siempre insistió desde el principio, y yo estaba reacio, pero al final acepté y volví a Belmont. Seguro estoy de que ese era el cambio que yo necesitaba”

Al poco tiempo ya Domínguez estaba ayudando al Race Track Chaplaincy of America (Capellanía). El ha brindado asistencia a muchos trabajadores de cuadra, casi siempre de manera anónima, como parte de su obra de caridad. Domínguez también se ha vuelto más activo en su rol como embajador del Fondo Para Jinetes Permanentemente Incapacitados (PDJF, sus siglas en inglés) y ha visitado muchos hipódromos en Norteamérica, creando conciencia sobre los riesgos que día tras día confrontan los jinetes.

Junto a su esposa, Domínguez es un motivador, publicando videos sobre crecimiento personal en su página de Facebook y compartiendo sus experiencias y opiniones con miles de seguidores en todo el mundo. También ha estado como comentarista para la transmisión en español de HRRN (Horse Racing Radio Network). Ramón también está actualmente involucrado en un proyecto de mercadeo a través de redes, actividad que encuentra muy interesante.

Aunque su carrera como jinete llegó a su fin, Domínguez ha encontrado el camino para disfrutar de sus pasiones en formas diferentes.

Ramón Domínguez se ha reinventado.

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